Carta a Gadea

el

creous

Solo tus ojos clavados en los míos, lo demás sombra. Solo tu voz para la banda sonora de mi nostalgia. Solo buenas noticias. Solo amaneceres eternos que se funden con atardeceres infinitos. Solo tus dedos inquietos en mi nuca buscando el principio de mis pensamientos. Solo tu y yo, lo demás no importa.

Tomo prestadas palabras de viejos enamorados, poetas desdichados, corazones en ruinas como el mío. No son mías porque no deseo poseer nada que valga menos que mi amor por ti. Todo lo que sale de mi alma es tuyo. Puedes usarlo a placer pues he decidido que así sería. Todo lo que anhelo lo tienes tu. Todo lo que te hace bella me hace bello a mi también.

Tomo prestada la tinta con la que escribo a mano mi carta. Mezcla de colores sin nombre concreto. El color de tus ojos cuando me miras pensativa, un poco, solo una pizca del color oscuro de tu pelo, el brillo de tu piel clara al sol, y color púrpura de nuestros recuerdos, tanto malos como buenos.

Tomo mi corazón cuando más tranquilo está para escribirte sin ninguna razón en concreto.
Solo te escribo para que sepas que estás en mis pensamientos.

Dedicado a Julio y a David por abrirme su corazón, y como no a Gadea por abrir el mio.

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