Pudiste haber sido lo que hubieses querido ser pero tenías el viento en contra y te viste encerrado en tus propios pensamientos, siempre egoísta, siempre pensando en ti. Siempre preocupandote más por tus vicios y tu diversión que por tus sueños y tus objetivos. Habrías sido capaz de cualquier cosa que se te hubiera pasado por la cabeza. Podrías haber sido Superman, podrías haber sido la inspiración de tu entorno, la revolución de una época. Podrías haber sido un gran científico, un médico o un gran investigador, o el mejor escritor del mundo.
Sin embargo acabaste encerrado en tu propio egocentrismo.
Y ahora que ya no tienes tiempo para nada, ahora que dicen que estás en los mejores años de tu vida, no te crees ningun alago, no aceptas ningún consejo, te crees perfecto en todo, no cometes errores, eres tu propio profesor, eres tu propio asesor, eres tu propio enemigo.
Ahora que ya no hay nadie alrededor para demostrarle lo bueno que eres en algo, no quedan más oportunidades, no puedes jugar más bazas y has perdido la partida.