No le cuentes esto a nadie

Me siento sobre vértebras, tibias y calaveras, y cuando voy a mirar la hora el reloj es un espejo. Vuelvo a mirar y estoy al otro lado mirando el mismo lugar, con el pensamiento de… yo nunca estuve allí. Como si a cada segundo que procede, el anterior nunca hubiera existido y la cuenta siempre vuelve a empezar del 0 al 1, pero el lugar es diferente. Tan extraño como lo cuento. Al momento estoy en mi cama pero nunca estuve dormido. No recuerdo haberme tumbado en la cama. No sé exactamente qué es lo que he soñado, si estaba soñando, si era real. No me acuerdo del día de ayer, no me acuerdo de nada. La sensación que tengo es de no estar en el mismo sitio, no puedo decir más, es muy extraño. El tiempo lo reconstruye todo y el día anterior vuelve en pequeños fragmentos que colisionan con los deberes y responsabilidades que te esperan mañana. Pero el mañana es más espectacular. Es muy raro de describir, un déjà vu constante que siempre me pilla por sorpresa y en mi conciencia, punzante, algo me dice que tenía que haberlo visto venir porque ya había pasado antes. Es como si yo ya hubiera estado allí y ya supiera lo que tenía que suceder. Como si ya hubiese visto esa película antes y no supiese el nombre. Me veo a mi mismo en el instante anterior rebobinando fotogramas un segundo antes.

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