Tiempos podridos

el

Tiempos podridos, en los que nadie se encuentra a si mismo

porque no hay tiempo para nada.

Una taza de café parece ser una buena vía de escape.

Algo que me despierte

contenido en un afortunado material cortante.

Una taza que cuenta las horas

mientras congela los posos del café

con ironías y frustración.

Vuelven las ratas a la cafetería por fortuna,

a levantar el negocio.

Cualquier día puede ser el indicado para un suicidio colectivo

entre nubes de vapor de agua y aroma de Colombia.

Tiempos difíciles,

perfectos para pasar penurias y hambruna.

El drama capitulado,

apuntarse es gratis.

Firme con su propia sangre.

Porque por mucho que le den por el culo

usted seguirá soñando con impartir su ideología como doctrina.

Alabar un equipo de futbol,

adorar a su dios,

practicar su religión y todas esas mierdas.

Esa mente retrógrada,

imposible de descifrar es la que puebla el mundo,

como huevos de mosca en el culo de un perro.

Todo es una mierda pero ellos mantienen la putrefacción a salvo.

Estoy seguro que por remota que sea,

cabe la posibilidad

de que un día alguien llame a tu puerta

con la solución a todos tus problemas,

pero te aseguro que no será ninguna de esas ratas.

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